El procedimiento también exige estrategia.
Los plazos, la forma de plantear una petición y la selección de los argumentos pueden ser tan relevantes como el fondo del asunto. Una actuación procesal debe responder a un objetivo definido.
La asistencia puede consistir en el estudio de un procedimiento ya iniciado, la preparación de un recurso, la revisión de una estrategia o la elaboración de escritos concretos.
El alcance se delimita desde el inicio para que el cliente conozca qué trabajo se realizará, qué documentación se necesita y qué resultado puede razonablemente perseguirse.
Actuaciones que pueden formar parte del encargo
Análisis de actuaciones
Lectura ordenada del expediente para identificar la fase, los plazos y las opciones disponibles.
- Cronología procesal
- Resoluciones
- Prueba existente
Preparación de escritos
Elaboración de alegaciones, solicitudes, oposiciones y otros escritos ajustados al objetivo del asunto.
- Estructura jurídica
- Documentación
- Petición concreta
Recursos
Estudio de viabilidad y preparación de recursos frente a resoluciones desfavorables.
- Motivos de impugnación
- Plazos
- Efectos del recurso
Apoyo estratégico
Segunda revisión de un asunto o colaboración técnica en procedimientos complejos.
- Valoración independiente
- Ordenación del caso
- Plan de actuaciones
Desarrollo habitual del trabajo
Delimitación del encargo
Se concreta si se necesita una revisión general, un escrito, un recurso o una estrategia completa.
Estudio documental
Se revisan las actuaciones relevantes y se identifican las cuestiones procesales y sustantivas.
Preparación técnica
Se desarrolla la propuesta jurídica y se contrasta con el objetivo y los riesgos del caso.
Entrega y seguimiento
Se explica el contenido del trabajo y, cuando procede, se realiza seguimiento de su presentación y resultado.